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Golpe de Estado I

8 octubre, 2018 • Opinión, Sin categoría

Lic. René De Gracia

Docente

El panameño, en su gran mayoría, se caracteriza por la limitada memoria histórica. Pocos recuerdan los acontecimientos ocurridos hace cincuenta años tanto en el ámbito internacional; como en lo nacional.

Empecemos con mencionar, que a menos de un año de la captura y ejecución del comandante Dr. Ernesto Che Guevara, su figura es tomada como bastión de lucha por la juventud revolucionaria a nivel mundial; los medios informativos señalan  el recrudecimiento de la guerra de Vietnam, el ejército estadounidense se ve imposibilitado para controlar al Vietcong; la expansión en todo los Estados Unidos de las Panteras Negras, el asesinato de Martin Luther King, el desarrollo genético, con resultados positivos, en el ganado vacuno en Cuba; contra todas  las adversidades del bloqueo económico,  La Primavera de Praga, el Mayo francés, la marcha de las Cien Mil Personas en Río de Janeiro, El asesinato de Robert Kennedy, la masacre ocurrida en la Plaza de las Tres Culturas, el golpe de estado en Perú y el primer golpe de estado militar en nuestro país. 

El año 68, en Panamá, fue un año electoral; se postularon tres candidatos para presidente de la República. Por la alianza oficialista, el Ingeniero David Samudio Ávila; el Partido Demócrata Cristiano, escogió al Dr. Nicolás González Revilla, y  una coalición de partidos, encabezada por el Partido Panameñista, al Dr. Arnulfo Arias Madrid. El gobierno de Marco Robles utilizó todos los recursos financieros del estado para el apoyo del candidato oficialista, recordamos que en una visita a la imprenta nacional por una comisión de diputados, cuando se le entabló el juicio político a Robles, se descubrió que esta imprenta se dedicaba a la confección de afiches para candidatos a diputados del oficialismo. Los liberales por ninguna circunstancia, querían perder el poder; crearon una fuerza de choque conocida como los “Pie de Guerra”, y uno de sus apéndices, una banda de delincuentes llamada los tigres de Masferrer, dirigido por un corregidor del antiguo barrio de Calidonia. Los arnulfistas, como repuesta crearon los “Boinas Negras”. Resumiendo, el  gobierno de Robles, era corrupto, producto del fraude en las elecciones de 1964 y  por ninguna circunstancia quería separarse de las mieles del poder. 

La campaña se caracterizó por lo sucia, con saldo de muerto y heridos. Recordamos que el día de las elecciones, los varilleros afines al gobierno se dedicaron al robo de urnas, entre ellos un diputado postulado para reelegirse, que  después del escrutinio reclamaba que había sido objeto de un fraude; la Inmaculada Guardia Nacional apoyó activamente al oficialismo en sus desmanes.  Los días posteriores a las elecciones fueron de tensión, hasta que  los grupos de las distintas denominaciones religiosas, y de muchos de los grupos cívicos reunidos previamente, exigieron un conteo de los votos en forma honesta, lo cual se concretó. 

El presidente electo, por voluntad popular fue el Dr. Arnulfo Arias. Es necesario señalar que  en uno de los párrafos del libro  “Panamá protesta”, de Britt Marie Janson Pérez, señala que en cuanto a los candidatos a diputados, el Dr. Arias Madrid, “intervino también en el escrutinio al imponer algunos de sus propios candidatos”. Consideramos que esto está fuera de la realidad ya que el partido mayoritario, era el panameñista y siempre exigía a sus electores, que el voto para diputados fuera en plancha, no creían en el voto selectivo; y cuando se vota en plancha la ventaja es para el partido mayoritario; no solo obtienen el cociente, sino también el medio cociente y el residuo. 

En el mismo libro se menciona que el Dr. Arias se había comprometido con  el Comandante Vallarino a  respetar el escalafón militar y no lo cumplió; es necesario no caer en esa ingenuidad del escalafón dentro de la Fuerza Pública porque se venía violando desde los tiempos en  que el Coronel Remón   fuera su  comandante, y con la Guardia Nacional se continuó con esa política, a manera de ejemplo señalamos dos casos, un guardia raso del tránsito, que sin tener ningún nivel académico, ascendió  de raso a mayor al  momento del golpe de estado, o sea un ascenso cada dos años y medio; llegó hasta teniente coronel en diciembre de 1969;  un caso distinto lo padeció  Manuel Antonio Noriega, un año antes del golpe de estado era capitán, en el año del golpe siguió con ese mismo rango, y un año después del golpe ni remotamente lo tenían considerado para ascenderlo a mayor, el mismo rango, hasta cuando le dio toda la ayuda necesaria a Torrijos para que aterrizara en el aeropuerto Enrique Malek, después de estar algunos días de francachela en México, D.F.

Los propios golpistas conocían el detalle del escalafón y  sabían que la persona que por antigüedad, mérito y profesionalismo, tenía que ser Comandante de la Guardia Nacional era  el Teniente Coronel Ángel Arauz Cigarruista, hasta ese instante intendente de la Guardia Nacional, quien se opuso al cuartelazo, fue encarcelado, recordamos que viajó al exilio en compañía del Vicepresidente, José Dominador Bazán, en un bimotor de la Fuerza Aérea de Nicaragua; por  qué nunca se quiere mencionar ese detalle histórico. Omar Torrijos no contaba con esa trayectoria, ni tampoco con los años de servicio de Araúz Cigarruista.

En el desarrollo del golpe, en palabras del propio Boris Martínez, relata que a la comandancia a altas horas de la noche, en compañía de Demetrio Lakas, bastante bebido, se apareció Torrijos, antes  de la consumación del golpe de estado, estaba refugiado en la casa del mayor Efraín Angueira, jefe de enlace de la brigada 193, acantonada en Fort Clayton, con la Guardia Nacional.

El gestor del golpe, Boris Martínez, era un oficial que debió ser dado de baja, antes del golpe, cuando tuvo el incidente de desobediencia con el gobernador de la provincia de Chiriquí, Alberto Sitton, por no querer excarcelar a dos agricultores, a quienes se acusaba injustamente de contrabando de madera. Pero es histórico señalar que el golpe de estado se estaba incubando  meses antes de esas elecciones, se conocía un secreto a voces que parte de la oficialidad de la Guardia Nacional estaba planificando un golpe de estado contra Marcos A. Robles y poner una Junta Cívico Militar. ¿Por  qué no se realizó? ¿Qué variables impidieron  que  se concretara? Qué hay de cierto que el presidente electo Arias Madrid, antes de una gira por la República Federal de Alemania y Francia, le había manifestado al comandante Vallarino que hiciera una rotación de los jefes de cuarteles. ¿Por  qué no se hizo? Sería por algún tipo de temor que Vallarino no se atrevió a realizar los cambios, en todo los casos, la lógica indicaba que tenía que hacerlo; el presidente electo de hecho era el jefe supremo de la Guardia Nacional. Respetó  la decisión tomada por el Dr. Arnulfo Arias, cuando realizó los cambios correspondientes, es bueno preguntar en el Pacto de la Colina en mayo de 1958, se había contemplado ese punto. ¿Por  qué los golpistas no querían cumplirlo? Es bueno recalcar  lo señalado por, Jorge Luis Borges, sobre lo que un hombre no puede permitir:  “sobornar, ni  ser sobornado. Presionar ni ser presionado” y el Dr. Arias nunca hizo papel de marioneta. En el país no podía existir dualidad de gobierno. 

 Los militares golpistas aplicaron a cabalidad el manual del dictador, desapareciendo al dirigente obrero de las bananeras, Salinas, el encarcelamiento de muchos agricultores, campesinos, profesionales, intelectuales y estudiantes, como fueron Bolívar Dávalos Moncayo, Javier H. Hernández, Floyd Britton, Mozart Lee;  así como de otros que no retenemos en la memoria histórica. Algunas personas  recuerdan a Ariosto González y a los hermanos Mojica. ¿Qué suerte corrieron? ¿Qué papel jugó Noriega en la desaparición de estos hermanos? A muchos de los productores agrícolas de tierras altas, en Chiriquí, se les destruyó sus viviendas y cultivos aplicando, la táctica utilizada por los japoneses cuando invadieron china durante la segunda guerra mundial, y perfeccionada por los Estados Unidos, en la escuela de las América, en Fort Gulick; mata, quema, destruye, como otra que dice el mejor guerrillero es el guerrillero muerto. Se les hizo maldades  por el único delito de ser simpatizantes del Dr. Arnulfo Arias. ¿Cuántos profesionales  tuvieron que abandonar el país? Muchos de ellos jamás volvieron a su terruño. Pero cavilando un poco es necesario comprender el pensamiento de Antonio Gala. “La dictadura se presenta acorazada por que  ha de vencer. La democracia se presenta desnuda porque ha de convencer”.  

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