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La cebolla, una crisis para llorar

15 julio, 2019 • A Fondo

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o solo es una metáfora, en realidad la crisis de producción de la cebolla en Panamá es grave. Solo considere que de 1.200 productores hoy no quedan más de 200 y que lo que se extrae de la tierra en Panamá apenas alcanza para tres meses cada año. Ello explica la actual urgencia de todos en importar de inmediato 60.000 quintales para no llorar.

Un productor que sabe es el exministro de Desarrollo Agropecuario Jorge Arango, quien en una entrevista reconoció que las acciones emprendidas por su sucesor, Augusto Valderrama, son inicialmente correctas.

“No hay cebolla nacional” explicó, y las medidas “deben ordenar el país, no solo es alcanzar la sobreproducción, sino que se garantice el mercado” donde colocar el producto, algo que ni él en su cargo logró por el actuar discrecional de la AUPSA, (Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos) que permitía importaciones cuando los productores panameños estaban cosechando.

Explicó que no era factible producir –por ello la huida masiva de esta siembra- porque les ofrecían 20 dólares por quintal, “cuando a nosotros solo la recogida nos costaba 22 dólares por quintal”.

Recordó que la cebolla importada desde Estados Unidos ha llegado a estar en cien dólares por quintal y advirtió que los productores “no creemos” en las ofertas de los gobiernos de ayudarles, ni en las reuniones con la cadena de producción porque “nos han engañado”, no obstante, le dio un voto de confianza a Valderrama “porque conoce la problemática” y advirtió que la clave es “respetar los acuerdos”.

Lamentó que en su país “la norma es no cumplir los acuerdos y no aplicar las sanciones” y advirtió que los tratados de libre comercio “no son el problema, sino cómo se implementan”. Eso le tocó vivirlo como ministro, porque le restaron apoyo desde el Ejecutivo al segundo año del gobierno anterior (2014-2019).

Allí está el queso mozzarella, la norma era aplicarle un arancel del 30 por ciento hace años, pero le cobrarán el 15 por ciento  por razones que ni él sabe explicar y ahora un par de productores nacionales están quebrados, reconoció.

Según el extitular del MIDA, con el presidente Laurentino Cortizo, que cuenta con mayoría en la Asamblea Nacional, y por el régimen presidencialista que prevalece en el país, es posible lograr “una mejoría” para el sector agropecuario si mantiene su liderazgo en esa meta, una de sus principales promesas de campaña.

El arancel al queso mozzarella, según el decreto publicado en Gaceta Oficial, es aplicable al importado de Estados Unidos bajo las reglas del tratado de promoción comercial vigente entre los dos países. La explicación es el desorden que había en las importaciones y la no aplicación de las normas establecidas. 

Valderrama, antes de terminar la semana, encabezó una reunión extraordinaria de la Cadena Agroalimentaria de Papa y Cebolla, que aprobó pedir al Consejo de Gabinete que se importe de Estados Unidos, a cero arancel (del 72 por ciento que se le aplicaría), un total de 60.000 quintales de cebolla fresca, para atender la demanda nacional durante los meses de julio y agosto.

La comisión presidida por el ministro de Desarrollo Agropecuario y  conformada por productores, comerciantes, importadores  y autoridades de diferentes instituciones gubernamentales, también se comprometió a reunirse a fines de julio para revisar los inventarios,  la situación real del mercado,  la oferta y demanda y de ser necesario extender las importaciones por dos meses más.

El ministro dijo que con este acuerdo  se da un ejemplo de unidad entre los productores, comerciantes y las autoridades,  “todos de manera solidaria con el país estamos resolviendo los problemas, buscando el bien común de los panameños”.

“Estamos dando un ejemplo de unidad, de transparencia y hacer las cosas correctamente; confiamos  que la medida vierta los resultados favorables para todos”, expresó Valderrama a los periodistas.

El presidente de la Asociación de Comerciantes, Joris Morales, dijo por su lado que fue una cita “histórica” porque se alcanzó el consenso respetando la voluntad del consumidor y mantenerse el producto en la lista de control de precios con 80 centavos por libra.

La compra de cebolla nacional durante el periodo del 10 de julio pasado a la misma fecha de este año es el referente que se usará para determinar la cantidad a importar.

Según se explicó, la importación de la cebolla fresca de EE.UU. se hará porque es el único país en proveerla con menos de 120 días de cosecha, que es lo que exige el reglamento de importación.

El ingeniero Rogelio Cruz, de los productores de Tierras Altas, dijo que el desabastecimiento es tradicional por merma en la producción en esta época del año, es normal en el Hemisferio Norte, pero en Panamá ya no existe la cadena de valor por el desorden de las importaciones de años anteriores, pero se importa de países que tienen enfermedades, cebolla vieja, no se cumplen normas de sanidad, inocuidad y de salud humana.

No hay que hacer nada nuevo, hay que ordenar la aplicación de las normas y se resuelve el 70 por ciento de los problemas, aseguró Cruz, quien precisó que, de 1.240 hectáreas que se sembraban del bulbo, hoy solo se hace en 450 hectáreas.

Apuntó, por otro lado, que se debe sacar la cebolla amarilla del control de precios porque “es un obstáculo para importar” y cuando el flujo de producción es normal y el quintal está a 35 dólares, “el consumidor nunca paga menos de 80 centavos por libra”.

“El asunto es normalizar la oferta para evitar esos picos de precios. Comida buena y barata no existe”, advirtió.

El 2 de Abril del año pasado la AUPSA derogó varios resueltos dictados “para la introducción de bulbos de cebolla (Allium cepa) fresca, originaria de Estados Unidos”, que se referían a los provenientes de Nevada, New York, Idaho, Colorado, Washington, Utah, Texas, Oregon), Nuevo México, Arizona y California, y en su lugar se emitió “un solo resuelto con los requisitos fitosanitarios y las disposiciones sanitarias para la importación de bulbos de cebolla (Allium cepa), fresca o refrigerada, para el consumo humano y/o transformación, originaria de los Estados Unidos de América”.

La importación debe estar acompañada de un certificado fitosanitario  expedido por la Organización Nacional de Protección Fitosanitaria (ONPF) del país de origen en el que se asegure que la cebolla ha sido cultivada y embalada en EE.UU., y que el envío se analizó mediante pruebas de diagnóstico, encontrándose libre de “Ditylenchus dipsaci”.

Además de estar libre de insectos, debe tener buena presentación a la vista, un embalaje resistente, con los códigos respectivos impresos con la fecha de cosecha y de comercialización, que no debe exceder los 120 días, llegar en contenedores previamente desinfectados y notificarse su arribo mínimo 48 horas antes de tocar puerto, entre otras normas aplicables, según lo suscrito en ese momento por el director nacional de normas para la importación de alimentos, Luis Manuel Benavides y la secretaria general de la AUPSA, Sorina Arosemena.

El último dato oficial disponible de importación de cebolla que da la AUPSA en su página web corresponde a 2017, cuando se trajo un total de 16,5 millones de kilos o 363.251,83 quintales, lo que da una introducción promedio de 30.271 quintales por mes.

Se hizo 1.048 operaciones de importación, provenientes de Holanda, Estados Unidos, Belice, China, Chile,  Perú,  al menos 232 lotes (22 por ciento)  fueron declarados vencidos, y se supone no se comercializaron, de acuerdo con el reporte oficial.

En 2017 Holanda encabezó el envío de cebolla vencida con 127 cargamentos detectados y reportados por la AUPSA, seguido de Estados Unidos con 87 lotes en igual condición, otros 14 llegaron de Chile y 3 en China, cuando apenas ese año se establecían relaciones diplomáticas con el gigante asiático.

Los importadores panameños que más cometieron el “pecadillo” de traer cebolla vencida ese año fueron 32, de entre ellos sobresalen La Arenosa Fruit Company con 52 compras vencidas a lo largo de ese año, seguida por Importadora y Exportadora Límite con 39, Importadora y Exportadora Hermanos Gago con 25, Ventas Agrícolas del Campo con 19, Félix Comercial S.A. con 11, Agropak Cerro Punta con 10, e Importadora Ricamar y Riba Smith con 7 cada uno, de acuerdo con el documento público.

La cuestión es saber, si un importador actúa con contumacia, ¿no debe ser sancionado severamente si está repitiendo una y otra vez la misma anomalía poniendo en peligro la salud de los panameños?

Otra cuestión que plantea estas estadísticas de la AUPSA, es si en realidad justificaría el desmantelamiento de esa institución y el traslado de sus operaciones a los entes rectores del Ministerio de Salud y el MIDA, que ha sido el clamor de los productores año con año, para enfocarse en las cuestiones de inocuidad y preservación de la salud de los consumidores.

En la actualidad, si no ha sido desmantelada, la aplicación Aupsa Go!, disponible gratuitamente, le permite a cualquier consumidor verificar en cualquier supermercado el origen, fecha y demás datos de un producto importado al poder leer la información disponible en el código de barra, incluso en los sacos de cebolla importada que se coloquen en Merca Panamá.  

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