MENU
eco1 y portada

Panamá el segundo mejor país de Centroamérica en calidad de empleo

13 mayo, 2019 • Economía

Luis Blanco

El Financiero

Panamá, después de Costa Rica, lidera la región en términos de transformación estructural y desarrollo, revela un informe conjunto de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y Eurofound sobre la situación laboral de unos 1.200 millones de trabajadores del mundo.

Ambos países tienen la proporción más baja de trabajadores en la agricultura y las tasas más altas de empleo asalariado y formalidad en Centroamérica. Esto va de la mano con mayores ingresos para los trabajadores y una mayor proporción de trabajadores en los quintiles más altos de la distribución del ingreso, de acuerdo al estudio.

Sin embargo, en toda la región, aproximadamente el 40% de la población aún vive en la pobreza, con tasas de pobreza que van desde el 62% en Honduras hasta el 25% en Costa Rica y Panamá.

Condiciones de trabajo desde una perspectiva mundial (Working conditions in a global perspective) es el primer análisis comparativo de las encuestas sobre la calidad del empleo realizadas en 41 países, sobre todo en los últimos cinco años. 

Comprende los 28 países de la Unión Europea (UE), China, la República de Corea, Turquía, los Estados Unidos, la América Central hispanohablante (menos Belice), Argentina, Chile y el Uruguay.

Los expertos examinaron siete aspectos de la calidad de los puestos de trabajo: el entorno físico, la intensidad del trabajo, la calidad del tiempo de trabajo, el entorno social, las competencias y el desarrollo, las perspectivas y la remuneración.

El informe detalla que en los últimos 30 años, todos los países de la región centroamericana han mejorado sus resultados socioeconómicos según lo mide el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas.

También se señala que el mercado laboral centroamericano tiene una estructura dual, con una informalidad prevalente y persistente. 

El sector informal es la fuente de empleo para el 74% de los trabajadores en toda la región, con las tasas de informalidad más altas observadas en Honduras (89%) y las más bajas en Costa Rica (34%), seguido de Panamá (45%), Nicaragua (73%), El Salvador (78%) y Guatemala (86%).

Otro dato importante es que la distribución de los ingresos entre la población activa de América Central varía sustancialmente según el país.

 

Ingresos de la región

Los trabajadores en Costa Rica y Panamá tienen el ingreso más alto en promedio, y también la proporción más grande de trabajadores en el cuarto y quinto quintiles de la distribución del ingreso (el más alto), ganando entre 400 y 500 dólares y más de 500 dólares por mes (23% y 25%, respectivamente). Por otro lado, El Salvador, Guatemala y Nicaragua reportan las ganancias más bajas.

Específicamente en Nicaragua, la proporción de trabajadores en el primer quintil (el más bajo) de la distribución del ingreso es la más alta: el 40% de los trabajadores gana entre 101 y 199 dólares por mes, y otro 30% gana menos de 100 dólares por mes.

La investigación en Centroamérica fue dirigida por David Gimeno Ruiz de Porras, Profesor Asociado y Director del Programa de Epidemiología Ocupacional de NIOSH SWCOEH, División de Epidemiología, Genética Humana y Ciencias Ambientales, de la Facultad de Salud Pública, Campus de San Antonio, UTHealth, Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en Houston y por Marianela Rojas Garbanzo, Coordinadora Regional del Programa SALTRA, del Instituto Centroamericano de Estudios sobre Sustancias Tóxicas (IRET) de la Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica.

Los países centroamericanos incluidos en este informe han ratificado los ocho convenios fundamentales de la OIT, cubriendo temas que se consideran ser principios y derechos fundamentales en el trabajo. Costa Rica, El Salvador y Guatemala también han ratificado los cuatro convenciones de gobierno, consideradas prioritarias.

Panamá ha ratificado 66 normas técnicas de la OIT, lejos de las 14 en Honduras y es el que mejor condición laboral ofrece en la región respecto a riesgos como: Movimientos repetitivos,  cargas pesadas, incomodidad, vibraciones, manejo, sustancias tóxicas, exposición a químicos a tabaco, al humo biológico, temperaturas extremas y ruido.

La intensidad de trabajo se observa con mayor frecuencia entre hombres que entre mujeres. La tasa más alta se reporta en El Salvador (52% de los hombres) y la tasa más baja se encuentra en Costa Rica (10 por ciento) y Panamá (27%).

En toda la región, hay poca diferencia en términos de intensidad de trabajo entre trabajadores de diferentes edades. Sin embargo, el mayor nivel de intensidad de trabajo es observado universalmente entre los trabajadores temporales.

En El Salvador, Guatemala y Honduras, el más alto nivel de la intensidad de trabajo se reporta en el sector de fabricación y en empresas más grandes, mientras que en Nicaragua y Panamá se encuentra principalmente en la agricultura y pequeñas empresas.

Por otro lado, Panamá encabeza en la calidad del tiempo de trabajo, que se evaluó utilizando una serie de preguntas que miden la cantidad de tiempo que los trabajadores pasan en el trabajo, así como su control sobre su trabajo, los horarios o la flexibilidad de su tiempo de trabajo.

A los encuestados que indicaron que tenían flexibilidad, se les preguntó  si podían decidir sobre su horario de trabajo ellos mismos o si fue determinado por factores externos (como la gestión o las limitaciones de su propio negocio).

Estas preguntas fueron planteadas a todos los trabajadores, independientemente de su Estado de Empleo.

Sin embargo, esta flexibilidad es un reflejo de la alta incidencia del autoempleo que permite a los trabajadores mayor flexibilidad en la determinación de sus horarios de trabajo.

En línea con esto, en Panamá y Costa Rica, donde las tasas del empleo asalariado formal también se encuentra entre las más altas, es el más común el horario de rigidez o flexibilidad según lo definido por las empresas.

Un fenómeno relacionado, la intensidad de trabajo, es una particular cuestión relevante para los trabajadores temporales de la región. Además, mientras que las tasas de violencia en el lugar de trabajo no son necesariamente más altas que en otras regiones del mundo,

Se debe prestar atención al acoso sexual (que afecta desproporcionadamente a la mujer) y física la violencia (que se enfrenta principalmente a los hombres), combatiendo estas formas de violencia, así como la discriminación en el lugar de trabajo, tiene el potencial de mejorar la mentalidad

Bienestar de los 

trabajadores.

Finalmente, existe el potencial para mejorar las condiciones laborales mediante la formalización de los trabajos. Trabajos formales no solo se corresponden con mayores ganancias, sino también está correlacionado consistentemente con un mejor equilibrio trabajo-vida, y mejora del bienestar físico y mental.  

Archivos realcionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

« »

UA-52899579-1
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On YoutubeVisit Us On LinkedinCheck Our Feed